Politicians are supposed to be quiet and even to talk with people having different points of view.
Here we have conservative Esperanza Aguirre (president of Madrid province, Spain) facing up manifestants in a very different manner (emitted on CNN+)
El Tratado de Lisboa (que es la Constitución Europea con otro nombre, para que los ciudadanos no podamos votarla), la jornada laboral de 65h, y otras lindezas por el estilo no son más que una prueba de la degeneración del supuesto estado de bienestar de Europa. Mucha gente habla de China o Japón, pero resulta que allí, precisamente, las jornadas laborales se están reduciendo a 8h como consecuencia del desarrollo económico.
Lo peor de todas estas cosas, no son esas tropelías: ¿Dónde queda la democracia? ¿De qué sirve votar si al final los que nos gobiernan van a hacer lo que les da la gana a espaldas del pueblo? A esta degeneración hay quien la llama “patocracia”. Yo lo llamaría “despotismo democrático”.
Muy bueno. No lo había visto completo.
Desgraciadamente hace ya mucho tiempo que los políticos de este país (salvo honrosas excepciones) no están a la altura de sus ciudadanos. Y da igual su signo político.
En esta nueva Europa aquella antigua premisa de que “el poder emana del pueblo” hace ya tiempo que es un anacronismo. El ejemplo más evidente lo tenemos hoy en el Tratado de Lisboa.
El Tratado de Lisboa (que es la Constitución Europea con otro nombre, para que los ciudadanos no podamos votarla), la jornada laboral de 65h, y otras lindezas por el estilo no son más que una prueba de la degeneración del supuesto estado de bienestar de Europa. Mucha gente habla de China o Japón, pero resulta que allí, precisamente, las jornadas laborales se están reduciendo a 8h como consecuencia del desarrollo económico.
Lo peor de todas estas cosas, no son esas tropelías: ¿Dónde queda la democracia? ¿De qué sirve votar si al final los que nos gobiernan van a hacer lo que les da la gana a espaldas del pueblo? A esta degeneración hay quien la llama “patocracia”. Yo lo llamaría “despotismo democrático”.
Muy bueno. No lo había visto completo.
Desgraciadamente hace ya mucho tiempo que los políticos de este país (salvo honrosas excepciones) no están a la altura de sus ciudadanos. Y da igual su signo político.
En esta nueva Europa aquella antigua premisa de que “el poder emana del pueblo” hace ya tiempo que es un anacronismo. El ejemplo más evidente lo tenemos hoy en el Tratado de Lisboa.
Cool.